Por: Redacción Institucional
QUERÉTARO, QRO. – En un mundo marcado por la inmediatez y el aislamiento digital, la educación integral se enfrenta al reto de devolverle a los jóvenes espacios de presencialidad, reflexión y comunidad. Bajo esta premisa, la Provincia Marista llevó a cabo durante febrero de 2026 dos de sus eventos más emblemáticos en la Casa de Encuentros San Javier, en el estado de Querétaro: el Campamento Amigos en Marcha y la Asamblea Provincial de Ciudad Nueva.
Con una participación que superó los 340 asistentes, estos encuentros no solo cumplieron con un calendario pastoral, sino que se consolidaron como un laboratorio social donde niños y adolescentes experimentaron modelos de convivencia basados en la empatía, el liderazgo responsable y el concepto ético del «Buen Vivir«.
El Corazón como Motor de Cambio: Amigos en Marcha
La primera etapa de este ciclo de formación tuvo lugar del 6 al 8 de febrero, reuniendo a 180 «amiguitos» de 4.º y 5.º de primaria. Este grupo, perteneciente a las Escaladas Verde y Blanca, se sumergió en una mística titulada “Cuidando el corazón, maristas en acción”.
Para los observadores externos, el término «Amigos en Marcha» podría sugerir un simple club de actividades. Sin embargo, para la institución, representa el primer escalón de un proceso asociativo que busca que el niño se reconozca como un sujeto con agencia y capacidad de servir. El campamento en Querétaro se enfocó en la alfabetización emocional: la capacidad de identificar qué se siente y cómo ese sentimiento puede transformarse en una acción positiva hacia el prójimo.
La Logística de la Fraternidad
Hacer posible una experiencia de esta magnitud para casi dos centenares de niños requiere una maquinaria humana coordinada. Un equipo de 20 docentes y hasta 24 guías —jóvenes voluntarios que a menudo son exalumnos de la propia institución— trabajaron de la mano para garantizar que cada dinámica, desde el juego de equipo más sencillo hasta el momento de oración más solemne, tuviera un propósito formativo.
A través de la mística del «corazón», los participantes reflexionaron sobre la importancia de la paz interior como requisito para la paz exterior. En un contexto social donde la violencia y la falta de empatía son desafíos constantes, enseñar a un niño de diez años que «cuidar su corazón» es el primer paso para ser un ciudadano ejemplar es, en esencia, un acto de resistencia educativa.
Ciudad Nueva: Del Yo al Nosotros en la Adolescencia
Dos semanas después, del 27 de febrero al 1 de marzo, la Casa de Encuentros San Javier cambió su atmósfera para recibir a 160 adolescentes de 2.º y 3.º de secundaria. Estos jóvenes forman parte de Ciudad Nueva Marista (Etapas Azul y Amarilla), un proyecto que trasciende el aula para enseñar política, ética y sociología desde una perspectiva cristiana y humanista.
Si en primaria el enfoque es el «corazón», en secundaria el eje es el “Buen Vivir”. Este concepto, que ha cobrado relevancia en las ciencias sociales latinoamericanas, propone una existencia en armonía con uno mismo, con la sociedad y con la naturaleza. No se trata solo de «vivir bien» en términos materiales, sino de una plenitud basada en la justicia y la solidaridad.
La Asamblea como Foro Ciudadano
La Asamblea Provincial no es una clase magistral; es un espacio de escucha. Durante tres días, los adolescentes se organizaron en equipos de trabajo y dinámicas grupales para discutir sus realidades cotidianas. En estas edades, donde la búsqueda de identidad es prioritaria, el ambiente de respeto y apertura generado fue vital.
Los facilitadores del evento destacaron que los jóvenes de las etapas Azul y Amarilla mostraron una madurez notable al abordar temas como el respeto a las diferencias y la responsabilidad social. La identidad marista se vio fortalecida no por la imposición de ideas, sino por el diálogo genuino entre pares que comparten un mismo ideal de transformación.
San Javier: Un Escenario de Silencio y Acción
La ubicación de estos encuentros no es casual. La Casa de Encuentros San Javier, en Querétaro, ofrece el entorno ideal para el retiro y la reflexión. Lejos del ruido de las ciudades, este espacio permite que el espíritu marista se manifieste en su totalidad. Entre cantos nocturnos, dinámicas al aire libre y celebraciones comunitarias, los participantes redescubrieron que la educación también ocurre en el contacto con la tierra y en el silencio de la oración.
Conclusión: Un Modelo Educativo para el Siglo XXI
Lo ocurrido en Querétaro durante febrero de 2026 es un testimonio de la vigencia del carisma de San Marcelino Champagnat. Mientras los sistemas educativos globales debaten sobre la integración de la inteligencia artificial y la digitalización, la propuesta marista sigue apostando por lo humano: el encuentro cara a cara, el abrazo fraterno y el compromiso social.
El balance final es claro: 340 nuevos líderes regresan a sus escuelas y hogares con una visión renovada. Los niños de primaria ahora saben que sus emociones importan y que pueden actuar con amor. Los jóvenes de secundaria comprenden que el «Buen Vivir» es una construcción diaria que requiere coraje y empatía.
En última instancia, el Campamento Amigos en Marcha y la Asamblea Ciudad Nueva no son eventos aislados; son eslabones de una cadena que busca formar ciudadanos comprometidos, responsables y, sobre todo, sensibles ante las necesidades de un mundo que clama por esperanza y acción.



