Ciudad de México, febrero de 2026. — Hay instituciones que cumplen años, y hay otras, como el Instituto México, que celebran legados. Este mes, los pasillos, patios y aulas del Instituto México Primaria (IMPP) vibraron con una energía distinta. No fue una jornada escolar cualquiera; fue la conmemoración de 83 años de historia, 83 años de formar «buenos cristianos y virtuosos ciudadanos», y sobre todo, 83 años de ser una gran familia.
Para entender la magnitud de esta fiesta, hay que remontarse en el tiempo. Fue un 1 de febrero de 1943 cuando las puertas de esta institución se abrieron por primera vez bajo la guía de los Hermanos Maristas. Desde aquella primera sede en la calle de Amores, en la Colonia del Valle, hasta la consolidación de lo que hoy conocemos cariñosamente como «El Glorioso», han pasado generaciones enteras. Abuelos que corrieron por estos patios hoy ven a sus nietos dibujar en los mismos pupitres, creando un hilo conductor invisible pero indestructible que teje la historia de miles de familias mexicanas.
Y fue precisamente ese respeto por la historia y la tradición lo que marcó la pauta de las celebraciones de este 83 aniversario. Lejos de ser un acto protocolario rígido, el IMPP decidió festejar como mejor sabe hacerlo: poniendo al alumno en el centro, fomentando su creatividad y exaltando nuestra cultura.
Instituto México Primaria: Una Fiesta de Folclore
Si algo distingue a la educación Marista es la formación integral. No se trata solo de excelencia académica, sino de cultivar el espíritu y el amor por lo nuestro. Esto quedó patente en la espectacular muestra de bailes típicos que inundó de color el patio central.
El zapateado resonó con fuerza, no solo como una demostración de ritmo y coordinación, sino como un latido compartido. Los alumnos, ataviados con trajes típicos que representaban la riqueza cultural de diversos rincones de México, transformaron el colegio en un mosaico vivo. Las faldas amplias de colores vibrantes girando al viento, los sombreros charros y las sonrisas de los niños no solo celebraban el aniversario de la escuela, sino que reafirmaban la identidad mexicana que el Instituto México siempre ha buscado inculcar.
Ver a los estudiantes ejecutar estas danzas con tanto entusiasmo es un recordatorio de que la tradición no es algo estático que vive en los libros de historia; es algo que se vive, se baila y se suda. En cada paso, los alumnos honraban a las generaciones pasadas, demostrando que, a sus 83 años, el IMPP sigue siendo una institución joven de espíritu, llena de energía y movimiento.

Trazos de Historia: 83 Años a Través de los Ojos de los Niños
Pero la celebración no se limitó al movimiento; también hubo espacio para la pausa, la reflexión y la creatividad plástica. En una actividad que conmovió a maestros y padres de familia por igual, los alumnos se dieron a la tarea de plasmar en papel lo que para ellos significa su colegio.
Las aulas se convirtieron en pequeños talleres de arte donde los estudiantes colorearon dibujos conmemorativos del 83 aniversario. Fue fascinante observar cómo, a través de sus trazos y la elección de sus colores, cada niño interpretaba la historia de la escuela. Para algunos, el colegio es el azul y el rojo de los uniformes; para otros, es el verde de las canchas o el amarillo del sol que ilumina el recreo.
Estos dibujos no son simples tareas escolares; son testimonios gráficos de pertenencia. Cuando un niño dedica tiempo y esfuerzo a colorear el escudo de su escuela o el número «83», está internalizando que él es parte de algo más grande. Está entendiendo que su historia personal se está escribiendo dentro de la gran historia de «El Glorioso». Esa actividad, aparentemente sencilla, encierra la esencia de la pedagogía de la presencia: estar, compartir y crear juntos.
Una Mirada al Futuro
Al finalizar la jornada, queda una sensación de gratitud y esperanza. Celebrar 83 años no es poca cosa en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa. Que el Instituto México Primaria siga celebrando con este vigor es señal de una comunidad sana, unida y comprometida.
Desde 1943 hasta este 2026, el compromiso se ha mantenido intacto. Los métodos pueden evolucionar, las instalaciones pueden modernizarse y los retos educativos pueden transformarse, pero el carisma de San Marcelino Champagnat sigue siendo el faro que guía cada actividad.
La fiesta del 83 aniversario fue un éxito no por la pirotecnia o los grandes discursos, sino por la alegría genuina de sus protagonistas: los alumnos. Entre bailes folclóricos y dibujos coloreados con esmero, el mensaje fue claro: El Instituto México Primaria está más vivo que nunca.
¡Felicidades a toda la comunidad educativa, a los hermanos, maestros, personal de apoyo, padres de familia y, sobre todo, a los alumnos! Gracias por hacer de estos 83 años una historia de éxito, fe y fraternidad. Que vengan muchos años más de arte, tradición y orgullo Marista.
¡Larga vida a El Glorioso!



